Se trata de una instalación artística hecha ensamblando camarines, pequeños habitáculos de diferente naturaleza que recogen cada uno una temática y trabajan con una materia orgánica (cerca de abeja, tripas de animales, masa de pan, etc…). Este espacio en forma de girola, concebido como un pequeño museo de las artes populares y comunitarias dentro del hall del MUSAC fue itinerando por diversos museos y situaciones, enriqueciendo su colección interna y atesorando piezas venidas de zonas rurales de toda la provincia de León. El MUSAC editó un libro monográfico sobre esta obra y algunas otras obras previas que le daban sentido.